Ayer asistí con mi hija al Palau de la Música Catalana para disfrutar del concierto de Daniel Barenboim junto a la Staatskapelle de Berlin. El programa se inició con el Concierto para piano nº 26 de Mozart, con el maestro dirigiendo desde los teclados. El buen hacer del Maestro y de la orquesta, consiguió que el público se entregara en esta primera pieza. Increíble la sensibilidad al teclado de Barenboim, que llego a emocionarnos. Acto seguido las ovaciones del público consiguieron una propina del Maestro con unas variaciones sobre un tema de… que consiguieron el delirio del público.
Tras el descanso, la Staaskapelle de Berlin presento sus credenciales con la Sinfonía nº3 “Wagner” de Bruckner , versión 1877. De forma hábil el Maestro supo dirigir de forma enérgica a la ordenada y efectiva orquesta berlinesa. Cuatro trompetas, tres trombones y cinco trompas son protagonistas de esta maravilla de sinfonía, sobre todo en el primer y en el cuarto movimiento.
Mi primer concierto sinfónico y acabé con la sensación de haber disfrutado de una noche única, en compañía de la perfección en la interpretación de una obra de Arte.
Daniel Baremboim y la Staatskapelle de Berlin interpretan la sinfonía nº8 de Bruckner.
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